jueves, 16 de abril de 2020

TAREA 07 - CREACIÓN DE UN CUENTO

⌛ ¿Realidad o ficción? ⏳


INTRODUCCIÓN

Presento a continuación la tarea 7, llamada “Creación de un cuento”. Como se verá después, consistirá en la creación de un relato. Este, tendrá como escenario principal la obra de uno de los autores que estudié previamente en tareas anteriores. En ella no habrá ninguna presencia humana original pero el cuento contará con personajes imaginarios.
Los temas fundamentales que se van a seguir a lo largo del cuento son, la conservación de la Tierra y la cuarentena por el COVID-19. Son dos temas actuales y de los que pueden llegar a salir grandes historias.
La obra que he seleccionado es de Dan Flavin, ya que como pertenece al minimalismo hace que no tenga elementos que puedan dificultar el relato.



CUENTO



                   


¿REALIDAD O FICCIÓN?

Soledad, tristeza, enfermedad y lucha. Son esas cuatro palabras las que podían describir mi sueño a la perfección, y si, digo mi sueño porque todo parecía estar sucediendo en un mundo paralelo. Un mundo que nos tenía atrapados y del que ninguno podíamos salir. Creo que alguno o alguna os podéis sentir identificados…

Primero me presento, soy Lara, una chica de 16 años. Como bien sabéis en los últimos meses, se está viviendo de una manera inusual en el mundo. Todas las personas están en sus casas, no se escucha el ruido de los coches en los atascos de hora punta, no se oyen los gritos de los niños en los patios de los colegios, no se ve a nadie corriendo por los caminos, los carriles de la bici están desiertos, los parques y zonas verdes se encuentran acordonadas para no dejar pasar a nadie… y sí, todo esto ha cambiado en menos de un fin de semana. Supongo que es por el bien de todos, o al menos, eso escucho que dicen en la televisión o que comentan mis padres.

Estar en este estado de confinamiento está causando que mis sueños y mis horas de dormir se vean alterados. Normalmente solía irme a dormir sobre las 12 de la noche, ahora, como muy pronto suelo dormirme a las 4 o 5 de la mañana. Además, los sueños que tengo muchas veces me asustan, y lo peor o lo mejor de todo, es que terminan pasando en la realidad o consiguen enseñarme algo para que reflexione en mi día a día.

Pues bien, el otro día me levanté en una habitación blanca. No sabía cómo había llegado hasta allí ya que no tenía ni puertas ni ventanas. Sólo había 3 pares de fluorescentes blancos, estaban encendidos. Como estaba tumbada en medio de la habitación y mirando hacia arriba me percaté de que había una pantalla en el techo. En ella había una cuenta atrás, 5…, 4…, 3…, 2…, 1… En ese momento apareció un hombre, no me parecía conocido, ni si quiera de verlo algún día en la televisión o en esas revistas que salen famosos. Decía algo en un idioma que no conocía, pero a pesar de que yo no entendiese nada a él se le veía feliz. A continuación, se proyectaron imágenes de diferentes bosques. En ellos se veían animales, ni rastro de ningún ser humano. Esto me dio qué pensar. Relacione todo ello con la crisis del COVID-19 que estábamos viviendo. Es cierto, la conservación que están teniendo los medios naturales en esta época está siendo cada vez mayor. Ha bajado el nivel de dióxido de nitrógeno. Todo ello, gracias al parón de actividad que estaba haciendo el ser humano. Los transportes habían disminuido su número y muchas industrias se encontraban paradas. Estuve unos minutos reflexionando sobre todo ello. Después empecé a sentirme sola y triste. No sabía cómo salir de allí. La pantalla se había apagado y solo estaban encendidos los fluorescentes que mencioné antes. Decidí levantarme, me acerqué y los toqué. En ese momento empecé a pensar que lo que me estaba sucediendo no era un sueño, que era realidad. Por más que me movía, gritaba o daba golpes a la pared intentando salir, no obtenía ninguna respuesta. Probé a quitar uno de los fluorescentes y justo en ese momento se apagó el del otro extremo y sonó un ruido muy fuerte. Creo que la habitación en la que estaba me quería decir algo. Probé a quitar uno del medio y se apagaron los dos de los lados y el ruido volvió a sonar. Me empecé a poner nerviosa, algo estaba pasando.

En ese momento me desperté en mi cama, estaba sudando. Encendí la luz, comprobé que todo estaba en orden y la volví a apagar. Comprendí que quizá mi cabeza hubiese querido decirme algo con aquel extraño sueño. No le di muchas más vueltas y me intenté dormir.
A la mañana siguiente me levanté feliz, dentro de lo que el confinamiento me podía permitir. Era mi cumpleaños. Quería celebrarlo por todo lo alto en casa, así que me puse manos a la obra en casa y decoré el salón con globos y guirnaldas. Estaba todo precioso. Atendí a muchas llamadas telefónicas de familiares y también a muchos mensajes de texto en el móvil. Muchas gente se había acordado de felicitarme. Lo único que me extrañaba es que mi grupo de amigas de toda la vida no me hubiese dicho nada. Incluso era raro que ni siquiera hubiesen hablado entre ellas por el grupo. Después de tomar la tarta con mi familia y casi al terminar el día, me llega un mensaje a mi correo electrónico. Era de una dirección que no conocía, lo abro. Parecía una especie de vídeo con un nombre largo y extraño. Pulso en él y comienza. Allí estaban, mis amigas. Fue un vídeo muy bonito y emotivo, me puse a llorar. A continuación, les di las gracias, estaba muy orgullosa de ellas.

Pasaban y pasaban los días, no me quitaba de la cabeza aquel fatal sueño que tuve hace unas semanas. No paraba de darle vueltas y vueltas buscando una explicación.
Decidí comentárselo a mi madre y esta es la sabia respuesta que me dio:
Mira hija, cuando todo esto comenzó te aseguro que ninguna de las personas en el mundo estábamos preparadas para ello. Ni siquiera sabíamos que esta situación se iba a ir agravando con el tiempo. Vosotros, los jóvenes, quizá a veces no veis la necesidad que tienen vuestros padres o vuestras familias de salir de casa. Ya sea para trabajar y ganar dinero, para desconectar de la vida que hay en casa, o simplemente para ir a comprar productos de alimentación. Todo esto, antes de que llegase el bichito era lo más normal. Mientras tanto, vosotros, a veces solo os preocupáis de cuándo va a ser vuestra próxima quedada o cuándo vais a ir a volver a quedar con vuestros amigos de fiesta. Creo que todos, aunque cueste mucho, tenemos que intentar ponernos en el lugar del otro. En el caso de tu sueño, creo que se podría trasladar esa habitación blanca, solitaria y sin salida, a la cantidad de personas que están pasando la cuarentena solos o solas en sus casas. Quieras que no, tu tienes a tus hermanos y a nosotros. Pero… las que viven solas, ¿cómo crees que estarán? Lo mismo pasa con las personas enfermas que tienen que permanecer aisladas de su familia, metidos en una habitación. Es una situación difícil de la que cuesta salir, por eso cuando tu quitabas un fluorescente se apagaba el otro. Lo mejor es esperar que pase el tiempo, y así, mejorarás y saldrás de la habitación. Por otro lado, se ha querido mostrar como la contaminación de la naturaleza ha disminuido. Los grandes focos de contaminación están inactivos porque el mundo ha parado, pero la naturaleza está respirando. Creo que ahora es conveniente que pienses en todo ello, en todas las personas que están dando todo tu esfuerzo en ayudar a los que no están tan bien, y lo más importante, que des mucho apoyo a las personas que están solas en casa. La soledad, a veces, es la peor enemiga que puedes tener…”


FIN


CONCLUSIONES




A modo de conclusión, me ha parecido una oportunidad muy buena para dar rienda suelta a nuestra imaginación. Además, se puede reflexionar acerca de la situación que estamos viviendo en el mundo entero.
Creo que se ha conseguido relacionar muy bien la parte estudiada de las obras de autores con un tema de actualidad, y eso a veces, es muy difícil de conseguir.
He de decir, que el arte no solo es pintar y dibujar, se puede hacer arte también a través de la escritura relacionada con obras de arte.


FIN


¡Hasta la próxima!

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